IFN - Instituto Ferrero de Neurología y Sueño

Los ronquidos: los peligros que esconden

Es una creencia popular que "roncar es dormir profundo". Esto es un error.

Nunca roncar debe ser asociado a un buen sueño.

Es un signo muy prevalente en la población. Roncan el 40 % de los hombres, en especial si tienen sobrepeso, y el 15 % de las mujeres.

El ronquido fuerte es muy molesto para los familiares. De hecho un inglés figura en el libro Guiness por llegar a 87.5 dB en la intensidad del ronquido, con el impacto que es de imaginar en quienes comparten su vida. Cuando es muy intenso y llamativo, suele ser motivo de bromas sobre el tema. Y esto no es un tema menor, ya que estos chistes hacer sentir a muchas personas avergonzadas de roncar, alejándolas de la ayuda médica.

Qué es el ronquido?: Técnicamente, el ronquido representa la manifestación del fenómeno vibratorio de la faringe generado por dos componentes. Por un lado, la vibración del tejido blando local (úvula o paladar blando aumentados de tamaño), y por otro, la presencia de alteraciones de la función ¨tensora ¨ que deben ejercer los músculos de la vía aérea superior.

En otras palabras, la presión negativa en los pulmones al bajar el diafragma, genera una succión que baja la presión en las paredes de la faringe, el llamado “efecto venturi”. Esto aumenta la velocidad del aire, lo cual hace vibrar las mucosas de las paredes.

Tienen más riesgo de roncar, especialmente, las personas con obesidad, sexo masculino, de más de 65 años, fumadoras, con obstrucción nasal crónica, que toman alcohol o que usan sedantes.

En algunos casos el ronquido podría ser un signo precoz de un transtorno obstructivo de la respiración que puede empeorar y en algún momento implicar apneas.

Alteraciones anatómicas: hay personas que constitucionalmente tienen reducidos los diámetros del conducto de la orofaringe, facilitando el fenómeno del ronquido.

Las personas que roncan lo hacen porque tienen al menos uno de los siguientes problemas:

  1. Escaso tono muscular (falta de tensión) en los músculos de la boca y la garganta. Los músculos fláccidos permiten que la lengua caiga hacia atrás en la vía aérea o que los músculos de la garganta se hundan hacia adentro. Eso ocurre cuando el control muscular está muy relajado por el alcohol o por drogas inductoras del sueño. Esto también pasa en algunas personas cuando se relajan en las etapas profundas del sueño.
  2. El excesivo abultamiento de los tejidos de la garganta. Por ejemplo, la hipertrofia de amígdalas y adenoides comúnmente produce ronquido en los niños. El sobrepeso produce un abultamiento de los tejidos del cuello. Puede haber quistes o tumores; pero son raros.
  3. El excesivo tamaño del paladar o la úvula. Un paladar largo puede estrechar la abertura entre la nariz y la garganta. Al colgar en la vía aérea actúa como una válvula que trepida durante la respiración relajada y contribuye al ruido del ronquido. Una úvula larga empeora aún más las cosas.
  4. Obstrucción nasal. Cuando una persona tiene la nariz congestionada o bloqueada debe hacer mucha fuerza para respirar a través de ella. Esto crea un exagerado vacío en la garganta, en la parte colapsable de la vía aérea, y atrae juntando a todos los tejidos blandos de la garganta. Entonces el ronquido ocurre aún en personas que no roncarían si pudieran respirar sin dificultades por la nariz. Esto explica porque hay personas que solo roncan en épocas que predisponen a la alergia o cuando tienen resfríos o sinusitis. También las deformidades de la nariz o del tabique pueden causar obstrucciones.



Indice de Ronquido y Apneas


Solicitar un turno

Copyright © IFN 2017

Diseño web: InitiumWeb